EL SISTEMA GLOBAL SE DESMORONA Por Walter Moore

El establishment global se encuentra en una situación de catástrofe, pero no por eso hace nada positivo, se limita a seguir haciendo más de lo mismo, con lo cual su situación se agrava día a día. Gracias a Dios, ellos se aproximan, como los soviéticos en su momento, a su punto de implosión.

Veamos que sucede en los tres pilares en los cuales el establishment se sustenta: El dinero, la estructura político-legal y la conciencia de los ciudadanos.

Los bancos no sirven más. Todo el sistema está armado para inventar dinero a partir de los depósitos de la gente. La gente deposita 1.000 euros y ellos prestan 9.000 . ¡Buenos muchachos!. Pero ahora ¿quien les va a confiar un euro?, y si nadie deposita nada en estas “sagradas” instituciones ya se sabe que no pueden hacer otra cosa que quebrar o, bendito sea el Cielo, o irse antes de que la catástrofe sea mayor.

Ante la sola mención de hacer una consulta popular para preguntarle a los que deben pagar por el desastre generado por los bancos, el poder del dinero tiembla, y con él se desmorona la corrupción de los políticos organizada por estos sectores para lograr la complicidad para sus estafas.

LA ESTRUCTURA POLÍTICA Y LEGAL se derrumba.

“Que se vayan todos” grita la gente y esto quiere decir que nadie en el establishment debe tener poder real de ahora en más, aunque, por ahora, sigan controlando los resortes legales y administrativos. Y ese grito se refiere a todo el sistema: corruptos y corruptores, inútiles y cipayos pasados y presentes, y fundamentalmente a los que representan o gerencian intereses vinculados al saqueo que azota a los Pueblos.

LA PARTIDOCRACIA se abraza entre si para sobrevivir al naufragio, mostrando ya sin pudor que cualquier diferencia entre sus discursos era un engaño para lograr que la gente los votara. Ahora todos saben que son lo mismo, y repudiables por igual. La partidocracia ha mostrado que es un sistema capaz de combinar hombres y mujeres delincuentes, con ignorantes, con inútiles, con impotentes y con traidores a la patria. Ya ningún dirigente políticocrático, ni ningún partido político tiene otro futuro que la decadencia y la disolución final. Las comunidades no solo quieren que los personajes se vayan sino que se generen nuevas organizaciones políticas que no puedan ser manejadas como títeres por los verdaderos dueños del poder, los ricos y poderosos que se quedan con la riqueza generada por el trabajo de la gente.

EL SISTEMA JURÍDICO se ha convertido en una mascarada patética. La “majestad” de la justicia se encuentra en manos de un grupo de bribones, al servicio de los mismos intereses que los políticos, y la pelea de perros que existe entre esas dos bandas no conmueve ya a nadie, la gente quiere que todos pierdan, … y se vayan de una buena vez. Ninguno garantiza nada.

LA GENTE YA NO ESCUCHA MÁS LOS CANTOS DE SIRENA de los medios y periodistas, que no pueden dejar de emitir discursos vacíos que las grandes mayorías ni siquiera toman en cuenta, como no sea para establecer con cada vez mayor precisión por cuenta de quien mienten. Su autosuficiencia como poseedores de la verdad se desmorona a ojos vistas.

La gente ya no los escucha, por el contrario, está realizando asambleas virtuales en todo el planeta y saliendo a  las calles simultáneamente en centenares de ciudades de distintos países, inaugurando un tratamiento intensivo de desintoxicación informativa.

Como todo jugador empedernido, el establishment internacional, con su sistema financiero comandado por un FMI que se desmorona, busca ampliar la apuesta: proponen hacerse cargo de todos los resortes de la economía europea, manejar el sistema financiero, las aduanas y sueñan con eliminar todas las estructuras políticas existentes, eliminando la posibilidad que brinda un sistema a los que tienen la osadía de hacer cosas tales como llamar a un plebiscito. ¡Griegos tenían que ser!.

Esa historia, que ahora ocurre en los países centrales, nosotros ya la vimos, ya pagamos con 30.000 desaparecidos y 3,2 millones de jóvenes argentinos que emigraron gracias a la versión anterior de ese discurso.

Ahora Internet “globaliza” la rebelión contra los bancos, y todo el mundo se desayuna que la mitad de la riqueza existente fue a parar al 1% de los que manejan la usura mundial, mientras que la otra mitad del dinero se tiene que repartir con el 99% de toda la gente. Y los empleados de Wall Street, tomando champagne, miran desde sus balcones el desfile de los que, finalmente, los van a voltear.

Se menciona la palabra plebiscito y caen todas las bolsas, algunos políticos parecen despertar del ensueño generado por los ricos y toman conciencia de que es la gente la que los ha puesto a cargo de la democracia formal, y buscan la manera de quedarse en sus cargos. Y entonces, los bancos dicen, sin decirlo, que el sistema de la Democracia no es racional. ¡No puede ser que la gente no se deje manipular hasta el punto de morirse de hambre!, estallan.

Realmente están desesperados.

Los bancos cuentan para sus planes con tipos siniestros como Sarkozy, y su jefa, Angela Merkel, cuentan con el apoyo de la NATO, que el premier francés (instalado allí por la CIA), consiguió que las fuerzas armadas de Francia se subordinen a la NATO, controlada por Estados Unidos y la Corona Británica. Y ellos tienen larga experiencia en asolar pueblos rebeldes.

Además cuentan con la “pinza izquierda” de la entrega, los provocadores y críticos sin propuesta, tradicionalmente encargados de provocar los disturbios que justifiquen la represión, pero en este caso parece que han hecho mutis por el foro, perseguidos por las multitudes que quieren el cambio para construir, no para destruir.

La “Usurocracia Dominante” se encuentra estupefacta. No pueden aceptar que la gente ha despertado de su estado de indiferencia, que quiera saber de qué se trata, que hacen con su país, con su dinero, con su trabajo o su falta de él, con su futuro. Así que los “indignados”, o sea los piqueteros del norte, conservan la calma ante las provocaciones, no se suman a los desórdenes planificados para justificar la matanza, pero no cejan en la lucha y perfeccionan las alternativas populares que crecen como hongos después de la lluvia en todas las metrópolis globales, repitiendo una década después, todo lo que ya hiciéramos en la Argentina.

Ahora son los pueblos del Norte los que  tomaron conciencia que sus congresistas son sólo representantes del Imperio del Dinero y sus presidentes y primeros ministros, son en su mayoría cipayos y pusilánimes, y ahora es el Pueblo el que ya no quiere escuchar a los representantes mediáticos del saqueo organizado.

El triunfo llegará, porque el sistema se desmorona y no tiene retorno, todo lo que hagan no hace sino apresurar su derrumbe, el establishment está desbarrancándose, pero para impedir su retorno debemos inventar algo nuevo, algo que permita que en cada comunidad, en cada barrio, en cada ciudad, en cada región los ciudadanos se organicen para construir su propio destino, para llevar adelante un proyecto común que les permita asegurar su futuro y el de las futuras generaciones.

En otras palabras, ahora que el Pueblo argentino ha tomado la responsabilidad de marcar el rumbo, debemos asumirla hasta el final, y debemos instalar nuestra Epopeya de la Reconstrucción, consolidar nuestro liderazgo intelectual, cambiando las palabras vacías del Sistema, por hechos transformadores.

Buenos Aires, 3 de noviembre de 2011

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