ENTREVISTA A MARCELO GULLO: “EL TRIUNFO DE CHÁVEZ ES SOLO COMPARABLE A LA ELECCIÓN DE JUAN DOMINGO PERÓN EN 1946

Programa La Mazamorra del 11/10/2012

FM104.1

Por Mariano Gil

En nuestro programa de radio dialogamos con Marcelo Gullo, quién en 1981, comenzó su militancia política contra la dictadura militar que, desde 1976 había usurpado el poder. Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional de Rosario, graduado en Estudios Internacionales por la Escuela Diplomática de Madrid,  Máster en Relaciones Internacionales por el Institut Universitaire de Hautes Études Internationales de la Universidad de Ginebra y Doctor en Ciencia Política por la Universidad del Salvador Es además integrante del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego. Marcelo Gullo es el creador de la Teoría de la Insubordinación Fundante.

¿Cuál es el significado para América latina de esta nueva y contundente victoria de Hugo Chávez el 7 de octubre?

Este triunfo de Chávez es, sin ningún lugar a dudas, para los pueblos de Nuestra América,  el triunfo más importante jamás obtenido, en una elección democrática, desde febrero de 1946, por lo que se jugaba en Venezuela y por lo que implicaba para toda la América del Sur. Este triunfo es solo comparable a la elección de Juan Domingo Perón en 1946 porque, en ambas ocasiones, como nunca antes en la historia, se puso en marcha una coalición imperialista tendiente a impedir la victoria popular. En aquel glorioso año de 1946 en Argentina, el embajador Spruille Braden de los Estados Unidos de Norteamérica había organizado una poderosísima coalición internacional en contra del Coronel Juan Domingo Perón, porque intuía que, con el triunfo del Coronel del Pueblo se iniciaba, en la Argentina, una Insubordinación Fundante que podía expandirse como reguero de pólvora a toda la América Latina.  Y , Braden, entonces, consciente del peligro, organizó y financió a toda la oposición al Coronel del Pueblo. Y ahora, los Estados Unidos, reeditando la intervención de Braden en la Argentina en la década de 1940, organizó una coalición internacional, con un aparato propagandístico enorme, para derrotar a Hugo Chávez, que representa y encarna el proyecto revolucionario más importante que tiene hoy la América latina.  Chávez es el último gran caudillo popular de la América española. Estados Unidos jugó todas sus fichas para la derrota de Chávez y, de ahí, la trascendencia de la victoria de Chávez.

Hasta es similar el nombre bajo el cual se ha unido la oposición: la Unión Democrática en la Argentina de 1946 y la Mesa de la Unidad Democrática en la Venezuela de hoy.

Son básicamente lo mismo. Y es, prácticamente lo mismo Perón que Chávez por eso Chávez le dedica este triunfo a Perón. Cada vez que Chávez se refiere a Perón dice: “mi General”. Y , Chávez, minutos después de la victoria grito fuerte -para que se escuchara desde el Río Grande hasta la Tierra del Fuego-“ este triunfo se lo dedico a mi General Perón”. El gobierno de Chávez, como lo fue el gobierno de Perón, es un gobierno revolucionario es decir un  gobierno nacional sin concesiones al imperialismos. En Venezuela no hay medias tintas, ahí no hay “esto no se puede porque no tenemos correlación de fuerzas”. Ahí hay una Revolución Nacional en marcha sin concesión alguna al imperialismo.

Usted en uno de sus libros plantea el concepto o la idea de “Insubordinación Fundante”, queríamos saber de qué se trata ese concepto y en qué etapa estamos en América latina.

Cuando nosotros hablamos de “Insubordinación Fundante”, lo que estamos diciendo es que el análisis objetivo de la historia nos hace ver que todos los procesos emancipatorios exitosos son el resultado de una adecuada combinación de una insubordinación ideológica contra el orden ideológico establecido por las potencias hegemónicas, más un adecuado impulso estatal que lleva a los recursos del Estado que están en potencia al acto. Es la única manera que tienen los pueblos y naciones periféricas de pasar de ser objetos pasivos de la historia a sujetos constructores de la historia. Siempre una Insubordinación Fundante es precedida de una insubordinación ideológica, es decir de un rechazo total al orden ideológico establecido que, en los tiempos que nos toca vivir es el orden económico e ideológico del neoliberalismo.

¿Cree que se está dando en su opinión este proceso de Insubordinación Fundante en América latina?

El proceso no se está dando pero, estamos asistiendo, por primera vez desde 1945,  a la posibilidad de que se dé. Decir que se está dando esto sería mentir porque el aparato financiero internacional no ha sido, ni siquiera, tocado con el pétalo de un rosa, ni siquiera se lo ha acariciado. Sería mentir pues nuestros Andes están siendo saqueados por compañías inglesas disfrazadas de canadienses o sudafricanas. Sería mentir porque los puertos de la Argentina son absolutamente privados. Puertos por donde se fuga la mitad de la producción de soja del país porque nadie los controla, porque pertenecen a las cinco grandes cerealeras del mundo, las famosas y poderosas “Cinco Grandes Hermanas”. Es decir, estamos a las puertas de la posibilidad de iniciar un proceso de Insubordinación Fundante. Esto implica un estar atentos del pueblo argentino para impulsar la historia hacia ese sendero, hacia el sendero de nuestra definitiva independencia. Los tiempos por venir dirán si nosotros empujamos la historia hacia ese lugar, que es el lugar que nos corresponde, porque una Insubordinación Fundante implica la justicia social, la independencia económica y la soberanía política, o si finalmente retrocederemos. Esto está por verse, es una historia por escribir, no está decidida todavía.

En ese sentido, en estos próximos seis años de gobierno de Hugo Chávez, ¿cuáles son las medidas a tomar en pos de construir este proceso de Insubordinación Fundante?

Ahora Chávez tiene que acertar en la segunda fórmula de lo que es una Insubordinación Fundante, es decir un adecuado impulso estatal. Es decir, si no se elimina la corrupción generalizada, si no hay una conducción eficiente del Estado, si no se concibe  una estrategia exitosa y realista, de industrialización y puesta en valor de todos los enormes recursos que Venezuela posea desde la agricultura a la minería, el proceso fracasa. Quiero decir con esto que  Venezuela, por ejemplo, es hoy un importador neto de alimentos, cuando Venezuela tiene una llanura extraordinaria que podría producir una enorme cantidad de alimentos para su pueblo y el mundo. Venezuela es un país que comete hoy el error de tener petróleo y destilarlo fuera de su territorio, tiene seis destilerías en Estados Unidos. Exporta petróleo crudo, no exporta plástico, no exporta fertilizantes. Venezuela tiene que pasar a la etapa de industrialización del petróleo. Hay que dejar atrás la etapa  de simple exportador de materias primas sin industrializar. Hay que pasar a la etapa de la industrialización de Venezuela. Yo creo que el comandante Chávez se va a decidir por este camino definitivamente, y que está en este camino, pero, dependerá, también, de que todos lo acompañen, porque un proceso de Insubordinación Fundante no lo hace un hombre, lo hace un hombre acompañado de su pueblo con una enorme cantidad de cuadros incorruptibles que deben ser eficientes en la tarea de organizar esa insubordinación, eficientes para poder levantar una fábrica, eficientes para controlar las empresas del Estado y para poder producir un verdadero proceso de cambio estructural.

¿Considera que las elecciones en Estados Unidos podrían influir de alguna manera en este proceso, o los dos candidatos representan más o menos la misma metodología con respecto a América latina?

Los sectores académicos en Argentina siempre tienden a tratar de decirnos “nos convienen más los republicanos, nos convienen más los demócratas”, depende de las orientaciones ideológicas de quien lo diga. La verdad es que para nuestros destinos como nación Indohispánica son simplemente sutilezas quién gane. Porque cualquiera de los dos partidos que gane se opone realmente a nuestra independencia económica y a nuestra soberanía política. Claro, si el que está gobernando acá no hace nada realmente para la liberación de su pueblo entonces puede apoyarse más en uno o en otro, pero, cuando un dirigente se encamina a un proceso de liberación nacional es satanizado por cualquiera de los dos partidos que gobierne los Estados Unidos.

Por último, con respecto a nuestro país, ¿cómo evalúa el proceso político actual?

Nosotros estamos, como dije antes, a las puertas. Hay que decidir qué camino se quiere tomar definitivamente. Acá no caben más medias tintas, hay que definir qué camino se toma, y eso no está decidido todavía en Argentina. Depende del camino que se quiera tomar. Entonces  cuando nos decidamos por el camino de la Insubordinación Fundante habrá que atacar, por ejemplo, el problema de las leyes que rigen al sistema financiero. Realizar una nueva ley financiera. No puede ser que la Argentina se rija por una ley financiera creada por el monstruo de Alfredo Martínez de Hoz durante la dictadura militar. Hay que pasar del discurso a los hechos. Acá está la historia por escribirse, para decidir si nosotros profundizamos el proceso y vamos a un proceso auténtico de liberación nacional, nos conformamos con el status quo, o retrocedemos. Esas serían las tres variables. Eso lo tiene que decidir el pueblo argentino.

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  1. Estoy siguiendo la predica de la “insubordinacion” del compañero Gullo, Creo que hay un planteo de continuidad de los grandes pensadores de otroras epocas, de la lucha por la Liberacion Nacional.Estos conceptos los
    explicitamos y adaptamos en una catedra de Ingenieria electrica de la Universidad Tecnologica Nacional, y de como los futuros profesionales de la Ingenieria pueden y deben aportar para la construccion de una Nacion realmente soberana.

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