LA UNIVERSIDAD COMO PALANCA DEL PROGRESO NACIONAL. El desarrollismo nunca fue aliado del liberalismo. Por Ana Jaramillo

LA UNIVERSIDAD COMO PALANCA DEL PROGRESO NACIONAL

 

El desarrollismo nunca fue aliado del liberalismo

 

POR ANA JARAMILLO

 

 

“La misión social de la universidad… consiste enponerse al servicio del país”…Ésta debe responder a las necesidades, requerimientos y aspiraciones de la comunidad, factores todos cambiantes. (…) el principio se mantiene: contribuir al desarrollo de la comunidad. Para ello la universidad debe auscultar las necesidades del medio y en algunas ocasiones anticiparse a ellas”. Aquí no se trata de capacidad técnica, sino de conciencia social”; el estudio de los problemas que afligen al país: “Debe también esclarecer los problemas de índole político y cultural y convertirse en la conciencia moral de la Nación (…) Su aporte es de esclarecimiento, estudio, planeamiento preciso de los problemas y análisis de las posibles soluciones[1].

 

 

                                                                                                                   Risieri Frondizi

 

 

Para quienes venimos de una familia desarrollista y conocemos desde sus orígenes los planteos de Arturo Frondizi y Rogelio Frigerio, al crear primero la UCRI y después el MID, nos llama la atención que algunos que dicen provenir de sus filas, formen parte de la opción política “Cambiemos” que pretende dejar al mercado las decisiones tanto cambiarias como económicas y de desarrollo nacional, que sostienen que no se deberían crear más universidades.

 

Para los peronistas, nuestras disidencias desde jóvenes con la postura de los desarrollistas, no se referían a la vocación de lograr el desarrollo nacional, sino a su postura escatológica de que primero era el desarrollo de las fuerzas productivas y luego la distribución. Para nosotros, el desarrollo se logra con el pueblo adentro. Si no fuera así, el empresariado nacional lograría ser cada vez más poderoso y posteriormente la justicia distributiva sería mucho más difícil de aplicar y mucho menos pacífica.

 

Pero nunca el desarrollismo se alió con las políticas liberales. Para Rogelio Frigerio, el liberalismo era una ideología anacrónica. Por eso, su alianza mayor fue con el peronismo, desde su llegada al poder en 1958 hasta el retorno de Perón formando parte del FREJULI.

 

Todavía recordamos y las universidades nacionales somos beneficiarios de la Ley 14.771 del 16 de octubre de 1958 al crear Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio que en su artículo 18 sostiene que de las utilidades líquidas se distribuirán el 60% para la provincia de Catamarca y el 40% será destinado a la terminación de la ciudad universitaria de la Universidad Nacional de Tucumán. Una vez terminada dicha ciudad,  del porcentaje del 40% se destinará el 50% a la Universidad Nacional de Tucumán y el 50% restante a la formación de un fondo nacional que será distribuido entre las demás universidades nacionales.

 

 

La vocación de planificación del desarrollo nacional implicaba la creación de universidades, ya que para Rogelio Frigerio la universidad debería ser “la palanca del progreso nacional”.

 

En 1957, Rogelio Frigerio plantea en la revista Qué sucedió en siete días su estrategia con respecto al emplazamiento de las universidades a lo largo y a lo ancho del país::

 

“Primero: En su emplazamiento debe atenderse al plan nacional de desarrollar armónicamente una economía creando universidades en relación a las necesidades de nuestras regiones del interior.

 

Segundo: Deben simplificarse los dispositivos directivos de las universidades, sensibilizarlos en relación a las necesidades de la producción para que los alumnos no pierdan de vista en ningún momento que no estudian por el estudio en sí mismo, sino para ayudar al pueblo a encontrar los caminos más económicos de su felicidad y su poderío.

 

Tercero: Enlazar el trabajo teórico con las actividades en los distintos establecimientos tales como YPF, las grandes industrias, los hospitales. Al respecto propender a la formación de institutos afines y complementarios con criterio de integración de la universidad; cooperar con la industria privada y renunciar al monopolio estatal de la enseñanza para promover una profusa competencia.

 

Cuarto: Elaborar planes nacionales con criterio: a) primordialmente técnico, b) de creación de institutos de investigación científica tendiendo a concentrar el esfuerzo, no desperdigando ni los científicos ni los elementos de investigación (instrumentos, bibliografía, etc., c) de despojar del sentido libresco y artificioso a las facultades de Humanidades, vinculándolas fundamentalmente al estudio de la vida y la historia de nuestras culturas autóctonas, darle más presencia al arte nacional en todas sus formas, como la manera de integrar nuestra cultura en la cultura universal al revés de lo que actualmente ocurre, que los alumnos son educados en la idea de que nuestra historia y nuestro arte son insignificantes y que lo único verdaderamente significativo se produce en otros pueblos, de cuyas culturas debemos ser repetidores; dividir el país en regiones universitarias adecuadas al desarrollo económico social integrándolas en un plan nacional”[2].

 

Por lo visto, lejos de  apoyar la política liberal, el desarrollismo, quería planificar las universidades nacionales y la ciencia y tecnología para que sirvieran de palanca al progreso del pueblo y de la Nación.

 

Nosotros seguimos convencidos de que el desarrollo se logra con inclusión y que las universidades públicas gratuitas como el desarrollo científico tecnológico son imprescindibles no sólo para el desarrollo y la soberanía nacional sino para profundizar la democracia ampliando cotidianamente los derechos económicos, sociales y culturales.

Llama la atención que en estos momentos, se persiga a las universidades nacionales tanto por un fiscal “por posible malversación de fondos” A TODOS LOS RECTORES Y RECTORAS DE LAS UNIVERSIDADES PÚBLICAS así como que al ex rector de la Universidad Nacional de Tucumán le pidan prisión por recibir lo que marca la Ley 14.771 del 16 de octubre de 1958.

 

Sería interesante que se volviera a distribuir un porcentaje de los beneficios de las empresas de participación estatal para la investigación científica. Eso sí sería desarrollismo.

 

Ana Jaramillo

 

 

[1] Frondizi, Risieri: La universidad en un mundo de tensiones, Eudeba, Bs.As., 2005.

[2] Frigerio, Rogelio: “La universidad debe convertirse en la palanca del progreso nacional”, en revista Qué sucedió en siete días, Nº 112, 1957.

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