Ante el asombroso panfleto de un tal Roszitchner, a quién lo visten de filósofo. Por Eduardo Rosa

Ante el asombroso panfleto de un tal Roszitchner, a quién lo visten de filósofo.
No me asombra ni me escandalizo porque un se-dicente filósofo diga tantas barbaridades juntas.
Lo que realmente me inquieta es caer en la cuenta que hay todavía gente que se cree UNICA, con un único pensamiento “correcto”.  Pensamiento al que si no se adhieren otros es porque los otros o no piensan o son lisa y llanamente malintencionados; con fines oscuros  entre  que seguramente está el lucro personal, porque esa gente (la que así clasifica a los no “bienpensantes”) no sabe lo que es la grandeza, y por lo tanto no cree en ella.
Los que hemos sido toda la vida militantes, en el verdadero sentido de esa palabra, los que siempre montamos maltrechos rocinantes que; al decir de Cervantes; fueron rocín-antes y ahora, nosotros, al igual que el ingenioso Hidalgo creemos «mejor montura que los famosos Babieca del Cid y Bucéfalo de Alejandro Magno». Nosotros los militantes somos los que emprendemos contra los molinos de viento sin pedir recompensa alguna, pero eso nunca lo van a entender los sabios aldeanos que nos miran con desprecio y nos juzgan con maledicencia.
Este intelectauloide que desde ese libelo lleno de veneno llama a la rebelión, no lo hace por militante.  Está claro en su retorcido discurso que él no cree en la grandeza de los hombres (y mucho menos de las mujeres).
Como no concibo que se pueda usar la mente humana  para hilvanar en palabras tanta basura, como las que nos presenta Roszitchner, debo llegar a una conclusión que está en contra de mi concepto de la gente: lo hace porque le pagan.
Le paga Macri, del que es asesor, le paga La Nación, donde es columnista y le pagan las empresas donde su trabajo consiste en modelar las mentes de los pobres aspirantes a escalar pintándole el mundo paradisíaco de la obediencia al Dios Mammón;  y no creo equivocarme si digo que con seguridad recibe su sobre de Magnetto, sumo sacerdote del Dios del dinero.
No quiero analizar la enorme sarta de barbaridades que este escriba pone en su infame panfleto. Ya lo hace  Derek en http://derekdice.blogspot.com.ar/2009/07/alejandro-rozitchner-llama-al-golpe.html
No vale la pena tomarse el trabajo de desmontar tanta galimatías.
Pero el lenguaje usado es interesante.  Es muy similar al de Ernesto Sanmartino cuando calificó a las masas que irrumpían en la pulcra y asombrada ciudad de “ALUVIÓN ZOOLOGICO”.
¿Qué hay de subliminal detrás de esta negación?
Es simplemente RACISMO.  Hay que calificar al oponente como NO PERSONA.
Y por lo tanto, como no es persona se puede y debe hacer cualquier cosa para que NO EXISTA.
Negarle la inocencia es lo más suave, luego se le negará la palabra (Como a los actores Rizzo y Palomino, que  en época del conflicto de las patronales del campo, le hicieron un piquete de tractores en Firmat por no pensar comos ellos – la paradoja es que en ese mismo pueblo ganó el frente para la Victoria en las siguientes elecciones).
Luego, y esto ya ha pasado aquí, se les negará el derecho a seguir viviendo,
Y se repartirán sus bienes y sus hijos.
Total son ¿judíos? ¿Kichenristas? ¿Nazis? ¿Comunistas? ¿Chupacirios?
Tal vez la palabra que más le guste al pequeño escriba sea INADAPTADOS.
¡QUE SE LOS COMAN LOS LEONES, NO SON GENTE!
Eduardo  Rosa – Fin de octubre de 2012
Google es a los operativos de prensa lo que el ADN es a los asesinos del proceso
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